Marketing Jurídico

La página web del despacho de abogados


De: Iolanda Guiu
Fecha: Octubre 2002
Origen: Marketing Jurídico

La página web del despacho de abogados no es un fin, es un medio.

Actualmente, parece que quien no tiene una página web no existe. Hay incluso despachos que son virtuales y basan sus ventajas competitivas en la reducción de costes, honorarios más bajos, rapidez en los servicios y disponibilidad en cualquier parte del mundo.

Aunque el despacho virtual es una opción, la mayoría de despachos basan sus servicios en la presencia física, y sólo utilizan la red como un canal de comunicación más. Pero nos encontramos con páginas web que no son ni siquiera un medio de comunicación sino un estar por estar en la red. Son páginas con contenido ininteligible, o sin contenido, páginas no destinadas al público sino, sin saberlo, al resto de profesionales, páginas que no obedecen a ningún plan ni estrategia y la única finalidad de las cuales es salir en Internet.

La página web de un despacho no debe ser gratuita, debe tener un objetivo concreto y estar enmarcada en un plan de marketing. En este caso, la web pasa de ser una mera presencia (un gasto) a una estrategia comunicativa importante y potente (inversión).

La web es una de las herramientas de marketing. Debe servir para reforzar la decisión de contratación de los servicios jurídicos, mejorar la atención al cliente (información permanente, por ejemplo, del estado de su expediente) y potenciar la imagen de marca del despacho.

Una página web diseñada sin estrategia, a un bajo coste o hecha en serie puede, y de hecho así es, perjudicar la imagen pública del despacho. La web debe estar de acuerdo con la identidad del despacho (qué es, cómo desea ser percibido), tanto desde el punto de vista textual como de diseño, y el despacho debe tener muy claro que la web es su imagen ante el mundo, lo único que la mayoría de usuarios perciben de él. La web debe transmitir la personalidad del despacho y sus valores.

Por todo ello, a continuación se ofrecen unas pautas sobre cómo debería ser y como debería gestionarse una página web de un bufete de abogados:

  1. Ante todo la web debe responder a la identidad del despacho y estar de acuerdo con la misión y los objetivos del mismo. Todo ello se sabe a través de la elaboración del plan estratégico de marketing.

  2. El diseño de la web debe correr a cargo de profesionales que conozcan el mercado jurídico para poder así diseñar una web que responda a las necesidades del cliente (despacho) y no a criterios puramente estéticos o de gusto del diseñador. La estética debe estar sometida a la finalidad de la página y a la identidad del despacho.

  3. La página web debe dirigirse a los clientes actuales o potenciales. Una página web de lucimiento ante el colectivo no tiene ningún sentido. Es decir, debe ofrecer los servicios pero además debe incorporar los factores de diferenciación del despacho respecto a los otros despachos. Estos factores sólo pueden establecerse a partir de una profunda reflexión en la realización del plan de marketing.

  4. La web no debe ser hecha en serie. Hay empresas que se dedican a ofrecer páginas estándar, tanto en diseño como en texto, que adaptan mínimamente a cada cliente. La página web debe estar hecha a medida. Y la razón es que cada despacho es único.

  5. Si consideramos que el diseño debe ser bonito y estar de acuerdo con la identidad corporativa, los textos no deben ser menos. Los textos deben lanzar los mensajes que el despacho quiere que perciba el público. Una web que se limita a exponer las "excelencias" del despacho es tan inútil como incorrecta. Los textos de la web deberían redactarlos el personal del despacho para, posteriormente, someterlos a la validación de dos profesionales: el experto en marketing y un profesional de la lengua. La web del despacho "habla" para los demás, no para sí misma, y debe hacerlo de manera clara y correcta.

  6. Antes de lanzar la página web, debe llevarse a cabo un test de usabilidad, para asegurarnos que la web está elaborada desde una "lógica de cliente".

  7. La web debe promocionarse. Elaborar una web significa que queremos darla a conocer. Por lo tanto, habrá que difundirla a través de los principales buscadores de Internet, revistas especializadas, tarjetas del despacho, material impreso, etc.

La web es un elemento de comunicación vivo, por lo cual debe revisarse y actualizarse constantemente. Podríamos decir: "Dígame qué página web tiene y le diré qué estrategia de comunicación desarrolla su bufete".

© Octubre de 2002, Iolanda Guiu.
Consultora, MJC-Marketing Jurídico Consultores. Derechos reservados.
guiu@marketing-juridico.com

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